Almudena Agulló (Elche, 1986) de pequeña jugaba a baloncesto y había participado en alguna carrera. Conoció la de la Dama en la Feria del corredor de Santa Pola y se animó a realizar el primer entrenamiento preparatorio. Patricia Cavero (Elche, 1980) es madre de dos hijos y compagina su vida personal con el deporte. Comenzó entrenando en Mas Trainer, club que la animó a realizar su primera cursa: la Carrera de la Dama. Dos mujeres con vidas muy diferentes, pero con un punto en común: el running.

Ambas se conocieron en Mas Trainer y la Carrera de la Dama fue la primera que realizaron y que las lanzó a continuar con esta actividad deportiva. Este evento reivindica la participación plena de la mujer en la sociedad y es un medio de empoderamiento femenino en todos los ámbitos colectivos. Se trata de una cursa benéfica y simbólica, por lo tanto, no competitiva. Las corredoras recuerdan el ambiente de la carrera muy positivo y coinciden en que, si se está empezando a correr, es un evento ideal de iniciación. “Si llevas poco tiempo corriendo, es una carrera que te va a dar seguridad, una forma de sentirte más a gusto porque todas somos mujeres y eso hace que te animes”, afirma Cavero. De hecho, ella comenzó realizando sus 8.8km y, un mes después, participó en la Carrera del Dátil . Desde entonces no ha habido quien la pare y, así, tras su primera experiencia, declara: “Cuando llegué a la meta me sentía Superwoman”.

Carrera de la DamaAunque se empiece sola, en los entrenamientos siempre se conoce a más gente y a pequeños grupos que llevan tiempo en el mundo del running. Según cuenta Agulló, “el ambiente es muy bueno, como el de una pequeña familia“. Además, la diferencia de esta carrera con otras es que se tiene la opción de realizar entrenamientos guiados por profesionales que se dirigen a cualquier corredora, experta o no, para poder superar el objetivo de 8.8km. “Yo también me agobiaba con el tema de las respiraciones, por ejemplo, y en los primeros entrenamientos iba muy distanciada del resto, pero poco a poco coges fondo”, explica Agulló.

Un punto clave es la constancia ya que al principio puede resultar costoso, pero dedicándole tiempo y preparación se alcanzan las metas deseadas. A nivel personal, cumplir con estos objetivos es una manera de demostrarse a sí mismo que se es capaz de realizar aquello que en un primer momento se cree imposible. La joven ilicitana recuerda cómo en la Feria del corredor una de las mujeres del stand de la Carrera de la Dama la invitó a participar en la cursa y pensó: “Si lo está haciendo ella, ¿por qué no lo puedo hacer yo?”. En el evento han participado mujeres desde los 14 hasta los 60 años, diferentes edades y condiciones, cada una con una realidad distinta a la de la otra, pero que juntas cruzan la meta.